Entradas etiquetadas con juego
Sucios capitalistas (y 2)
10 ene
En una entrada anterior intenté argumentar por qué creo que no es del todo cierto que el que de más dinero disponga más fácil lo tiene para ganar a póquer. No es un juego para ricos ni por lo tanto socialmente injusto o “de derechas” en sus reglas, si se me permite la expresión. Y sin embargo algo falla, algo sigue oliendo mal cuando uno baja a un casino a jugar tan pancho después de pasarse toda una sobremesa de domingo criticando con el cuñado las injusticias del capitalismo.
Por un lado, el casino no puede quitarse de encima, porque mucho de verdad hay en todo ello, su imagen de garito de blanqueo para malandrines de alto copete o de pasatiempo vacío para viejos de la calle Mandri con americana de tweed. El casino ha sido siempre un espacio burgués que, por usos, costumbres y confusiones ideológicas posmodernas, ha acabado en manos de los hijos de vecino, como el golf, el esquí o los bolsos Tous, ejemplos clarísimos de generalización del pijerío. Y, para ser honestos, que los casinos sean frecuentados por ricos no es argumento suficiente en su contra si detrás no hay razones económicas o sociales para que esto suceda; si pobres y ricos pueden confluir alrededor de una ruleta o de un tapete con la misma facilidad, porque la apuesta mínima es asequible y en el acceso al local no hay gorilas que distingan clases sociales entre los visitantes, no podemos culpar al juego de la presencia mayoritaria de potentados en los casinos. Más >
Sucios capitalistas (1)
5 sep
Aparte de mi pertinaz manía de colar faroles en momentos claramente inadecuados, una de las cosas que me preocupa desde hace tiempo respecto al póquer son sus implicaciones políticas y la responsabilidad que conlleva jugar si uno vigila mínimamente por donde pisa. A la mala conciencia, me refiero.
En este sentido, el otro día voy y me encuentro con un metrallazo leído por ahí, en uno de los comentarios a un reportaje sobre el tema en el diario Público, que apunta precisamente a donde escuece. La acusación era sencilla: el póquer es un “juego capitalista” porque “el que de más guita dispone es el que más fácil lo tiene para ganar”. Me preguntarán qué hago yo discutiendo comentarios anónimos. La cosa es que, en fin, no puede ser que uno vaya por el mundo con la cerviz levantada, diciendo que opino esto y lo otro, con esa superioridad moral que da saberse de izquierdas y por lo tanto más guapo, si luego un cualquiera me echa en cara que juego a un juego capitalista. Puedo aguantar, porque me resbalan, las acusaciones morales, las alarmas de ludopatía, las preocupaciones de mi abuela que me quiere más que a las pesetas y las de las beatas que piensan en un señor apostando y ven a Pedro Botero. Las que ya no aguanto tanto son las que ponen en duda mi coherencia política.
Juego desenfocado
22 abr
Algún día tenemos que hablar de los que
[ ¿Ks9h? fold, fold... ]
de los que se ganan la vida con esto del poker, sobretodo de los que lo hacen por internet. Realmente se
[ Td9d, jugable... eeps, ya empieza el otro torneo... ]
se lo toman como un trabajo cualquiera, estando un mínimo de horas al día como
[ ¡Toma pocket 9's, a ver quien ríe ahora, cuinhell666! ]
como quien ficha cada mañana para entrar a la fábrica. Creo que es necesario saber aburrirse para
[ Bien, dos veces la media y... mira, correo nuevo. ]
para hacerlo ya que el juego que se desarrolla en la monotonía del día a día no es que digamos
[ venga, venga, venga.. ¡Sí! Full en el river! ]
que digamos muy trepidante. Hacen sus cálculos de cuanto ganar, saben cuanto no pueden perder y en
[ ¿y este enlace del facebook? ]
en general van bastante sobre seguro: la estadística favorece a los mas regulares.
[ Pero ande vas con J-3?!? pero, pero... color??? anda ya! ]
Deben de estar centradísimos en su juego y hasta el más leve
[ Bueno, me queda el otro torneo... ]
el más leve susurro les debe molestar… Pero que quieren que les diga, a mi esto de la pantallita…
[ ¿nh? ¿NH? ¡NICE HAND TU MADRE! ]
esto… la pantalla ¿Como reaccionan a una subida? ¿Qué cara ponen? Y además está lleno de locos
[ ¡Venga fichas ahí! ¡Poned, poned! Os voy a presentar a los Rocket Brothers... ]
locos que hacen all-in con cualquier cosa, imaginaros mantener una regularidad ahí en medio…
[ Ale, 3º y quedan solo 70 ¿Raise a mi? échale 12k más, majete... ]
… ¿que os estaba diciendo? bueno, eso que…
[ Caaabrón... slow player de los coj... ]
… que en internet se puede practicar mucho pero…
[ no, no era tan obvia... ¿yo que tenía ahí...? no sé, pues un porrón de odds. ]
… ¡aquí no hay manera de centrarse, coño!
Timbas y más timbas
4 abr
Esta semana santa está resultando muy prolífica en timbas. Parece que los que nos hemos quedado sin viaje o sin vacaciones (no, de viernes a lunes no son vacaciones) hemos encontrado muy bien verse con un tapete de por medio. Quizá ver Ben-Hur por decimocuarta vez no apetecía, o simplemente después de una sesión extensa de no hacer nada parecían buena idea tanto las fichas, el tapete y las cartas como los conocidos, las birras y la gente por conocer.
Y es que el poker hace amigos. Corrijo, las timbas hacen amigos. El poker se puede jugar en muchos ambientes, desde salas de juego decadentes, casinos y salas de grandes hoteles hasta tu terraza, una habitación o el comedor de tus padres. Y son estas últimas situaciones a las que nos referimos como timbas. Timbas en las que si alguien saca una mano de escándalo la gente se levanta, maldice o incluso insulta con todo el respeto del mundo; donde el alcohol fluye un poco mas que en torneos y partidas más serias y los cálculos sobre manos se cuelan entre comentarios del último partido de fútbol y las frases de algun programa de zapping.
De hecho se agradece cuando un mínimo de este ambiente se cuela en los sitios “respetables”; cuando comentas una jugada con alguien a tu lado en el casino seguramente te puedes ganar un amigo, o como mínimo compartir algo más que puñaladas traperas y re-subidas de espanto. Es por esta vertiente social de las timbas que este blog a cuatro manos se llama Hay Timba (otro día podemos aprovechar para nombrar posibles nombres que surgieron, que algunos no tienen desperdicio).
Y como decía, haber timbas en semana santa, yo creo que ha habido muchas. Parece que el que no jugaba ha jugado y también al final todo el mundo podía quedar (¿quedamos 4 o 5? al final seremos 10…). No solo ha habido las timbas en las que hemos participado si no en general creo que la gente ha aprovechado para pasar un buen rato con cartas de por medio. Y más que habrá, que solo es domingo.
Rompiendo el tópico
8 mar
Un texto de Disperso
“No te fíes nunca de una persona sin vicios” Refranero popular
La estampa era la siguiente: seis mujeres a la intemperie, en pleno diciembre y en manga corta, fumando el enésimo cigarrillo mañanero, yo adentro, bajo techo. Ante la voz colectiva uno empequeñece y queda mudo; aunque se le dibuje esa
sonrisa lateralizada al escuchar ciertos tópicos, uno opta por enmudecer. Que si la ludopatía no conviene, que si patatim-patatam. Otra, desde su trono más allá del bien y el mal, iba aún más lejos, y se afanaba en festejar lo mucho que le disgustaban los lugares donde se juega dinero, “como el Bingo”. ¿Perdón?.
Veamos, cierto es que en época de crisis el juego está a la alza. Lo mismo pasa con el alcohol. Señoría, ¿podemos incluir como dato que la perpetradora de tal comentario pertenece al gremio de las Trabajadoras Sociales? Gracias. Seguimos; en una sociedad como la nuestra , la ludopatía, como enfermedad, extiende sus tentáculos, estigmatizando cualquier acto o juego que esté relacionado con el dinero y su apuesta. La Navidad, en cambio, es una época fantástica para saltarse las normas: ¡hasta los diabéticos comen turrón!. Y comprar lotería de forma masiva no es (ni por asomo) sintomático de padecer el mal de la ludopatía. Esto es, se trata de una costumbre, una tradición arraigada, y como tal, naturalizada. Y, además, ya sabemos lo que son las partidas de poker, o cómo se conciben: un contexto de adicción donde el alcohol y el tabaco se consumen como el agua, y donde es imposible ganar, porque en el caso de que eso sucediese es más que probable perder todos tus dientes en el callejón posterior que hay en toda vivienda o local donde se juegue a poker. De acuerdo, lo admito, me he dejado llevar. Pero, un momento, dejémonos llevar más, ¿cual es el juego de apostar dinero por excelencia, presente en las navidades?. El Bingo, ¿no?. Y yo creo que hay algo de demencial en ese juego. En un juego puramente de azar, no puede ser bueno tardar tanto en saber si vas a perder.
Más >
