Biggles
Aviador arriesgado, pagará demasiadas veces para comprobar que vas de farol. Pero... no pagarias tú, acaso?
Entradas de Biggles
¿Enfadado yo?
26 ene
¡Quiero cabrearme si me ganan, coño!
Pero no puedo, eso ya lo he superado. Ahora ya solo corre un liquido frío por mis venas.
Una mano perdida, nada.
Una eliminacion injusta, nada.
Un bad beat de cuatro pares de cojones, nada.
Un contrincante que te dice “vaya, bien jugado, lo siento”…
¡Y UNA MIERDA, LO QUE NO SOPORTO ES LA CAMARADERÍA!
Así que si algún otro gañán cuando debería irme hecho una furia me dice “buena mano” o si se le ocurre dar dos golpecitos en la mesa ¡le corto la mano con una dama de diamantes!
Lo siento, esto no me pasa a menudo. Pero claro, con tanta contención para no mostrar el juego vía gestos, que no se note que estás nervioso, deseando que el otro no vaya mientras pones cara de circunstancias y él se prepara el all-in, al final la tensión tiene que salir por algún sitio.
Este momento de furia se roza a menudo con esa falsa camaradería… ese felicitar una mano perdida con “lo has hecho bien”, o “yo lo habría hecho igual”, o “pensaba que me ganabas” o, ya el súmmum, “sí, sí, si solo me servía esa carta”. Mierda de camaradería… no quiero que me digan nh, no quiero saber que iba por delante, no quiero saber que he jugado bien, ¡quiero cabrearme!
Bueno, si alguna vez me ganáis de una forma similar, reíros de mi, señaladme e intentad compartir mi miseria con el resto de contertulios. Os odiaré menos.
Típicos tópicos
12 ene
De buenas a primeras, al lector no iniciado o al que pasó por esa fase, le sonará la imagen tópica del póquer: poca luz, malas caras, tapete verde y mucho humo. Depende de qué referentes tengáis, también visualizaréis mucho dinero sobre la mesa, gente vestida de gánsteres y hasta alguna que otra mujer despampanante. Incluso perros jugando al póquer.
Bien, muchos hemos pasado por esa fase de desconocimiento total, donde los referentes se mezclan, nos dejamos seducir por el imaginario colectivo y acabamos con una idea como mínimo equivocada. En realidad una timba se parece poco o nada a todo eso.
Para empezar nadie conoce mujeres florero con el escote hasta el ombligo que te traigan un gin-tonic. Si las hay, estarán al lado de quien quiera pagarlas/mantenerlas.
Los tapetes, si bien mayoritariamente son verdes, se improvisan de cualquier color o estampado en casa de los amigos, y muchos casinos cuentan con azules, rojos o negros.
El tema de la luz se cuida como en cualquier evento social. O sea el que quiere currárselo busca puntos de luz para crear un buen ambiente pero, reconozcámoslo, con poca luz no se ven las cartas.
La archinombrada ‘cara de poker’ muchas veces se confunde o se imagina como una cara de pocos amigos, pero en el fondo nadie va de sobrado, macarra, o intimidante a jugar con amigos o conocidos. En el casino tampoco veréis las dos últimas. Y la cara de póquer es la que no muestra expresión alguna. Más >
El Famoseo
5 ene
Bien, siguiendo la línea de otras entradas como la de Las Viudas, comento aquí cosillas de casinos. Hoy me da por Los Famosos.
Esto será breve, solo un apunte a la variopinta fauna del casino. En ellos podemos ver a dos tipos de celebrities:
El Externo
Es famoso ya de antes, esto del póquer les es adicional, como un hobby o algo así. Cosas de las modas, que llegan a todas las clases y condiciones. En las mesas de sit’n'go o en los torneillos los jugadores y público en general los reconoce fácilmente y si no lo hacen seguro que algún vecino se lo comenta y si hace falta explica quien es. Si el externo está muy de moda, incluso se puede continuar el rumor de que “anda por ahí” mucho después de que ya se haya ido. Pichi Alonso, Gerard Piqué, Roberto Dueñas, Àlex Corretja… Más habrá, seguro.
El Pro
El profesional es (o debería ser) conocido solo dentro del mundillo del póquer. Es aquel que no solo vive de esto sino que además “es alguien”. Los hay que son conocidos porque se dedican a ser conocidos, vienen a ser los patrocinados que más allá de jugar bien (o no) tienen su segundo trabajo de “dejarse ver”, tanto él mismo por ser figura como su patrocinador (normalmente, una casa de juego on-line).
También hay los profesionales no conocidos. O sea los que viven de esto pero no son tan conocidos fuera del mundillo. Para entrar en la categoría de famoso no solo debes ganarte la vida con muchas horas de tapete verde (que unos cuantos ya lo hacen sin ser famosos), también hay que ganar algo de renombre, alguna prueba del Campeonato de España de Poker o alguna que acabe con el mágico PT (Poker Tour): CPT, SPT, EPT, etc.
Hasta aquí los famosos en cuanto a póquer se refiere. Si se nos ocurren, añadiremos más fauna a este bestiario.
Las Viudas
31 ago
Vengo hablaros hoy de un detalle que quizá no habéis visto. Además me saldré de nuestro ambiente, las timbas, para hablar de este fenómeno casi exclusivo de los torneos en casinos. Bien, llamémosle fenómeno, detalle, evento, persona o daño colateral, como queráis. Estoy hablando de las Viudas.
Sin ser machista, agradezco usar “Viudas” para este “colectivo de personas en proceso de enviudamiento”, sin recurrir a un tedioso “L@s Viud@s”. Gracias por su comprensión.
Las podréis ver en los márgenes de los torneos, fuera de las mesas y más allá de las vallas, cintas o lo que sea esa línea imaginaria que separa a los jugadores del resto del mundo. Están ahí, esperando en los aledaños de esa guerra que es un torneo, y sabréis que son viudas porque al fin y al cabo están esperando a su muerto particular.
Las Viudas son un colectivo heterogéneo, desde novias y novios hasta amigos, conocidos e incluso compañeros de hazañas que murieron con anterioridad. Muchas veces no son conscientes que pertenecen a un grupo, y pasan el rato pacientes y resignadas. Si al empezar un torneo levantáis la cabeza y miráis al exterior, las veréis sentadas en mesas de blackjack en desuso ojeando revistas o simplemente mirando a un horizonte inexistente.
Conforme avanza el torneo el grupo de Viudas puede crecer o desvanecerse, pero si es lo primero con seguridad acabaran por interaccionar entre ellas. Ajenas o no a que forman parte de un colectivo: a veces compiten, a veces comparten.
Ya sea por 5 minutos o por 3 horas, solo se puede salir de este estado de enviudamiento de dos maneras: resignarse a esperar tu muerto y partir sin más, abandonándolo a su suerte, o quedándose hasta que El Final llegue. Esta segunda opción más prolongada, finaliza con el equivalente peliculero de “entregar la bandera doblada”.
No aparecerá ante ellas un sargento engalanado, ni un superviviente trastornado que les diga “luchó con bravura” o “su último pensamiento fue para usted”. El mismo muerto aparecerá con la mente aún en la batalla y exclamando “¡Agh, malditas Jotas!”, o quizá con resignación “He jugado bien… las cartas no han entrado”.
Con los muertos se puede hablar de los momentos épicos o de los fallos desencadenantes, pero para las Viudas la espera ya acabó, el muerto ya está en casa.
Grandes Manos
5 jul
Muchas veces hemos soñado con las mejores manos, las de película, las que nunca te salen. De hecho hemos comentado algunas aquí de esas que pocas veces se repiten aunque se recuerden durante mucho tiempo.
Depende mucho del azar, que los astros se alineen para que ese día la baraja deje ir jugadas de calibre. Quizá te pasas 5 horas con un juego la mar de mediocre y de golpe reflexionas en voz alta ¿Hoy no ha salido ni un full, verdad? O quizá todo lo contrario, de golpe la gente empieza a ligar lo más improbable durante un buen rato y cuando alguien gana con ‘solo’ doble pareja hasta te sorprendes de que se gane con tan ‘poco’ juego.
Sea más o menos a menudo vamos viendo colores altos o fulls que ganan a tríos o escaleras, pero hay jugadas que se resisten más a aparecer: Escaleras de color y pokers. Y encima, por si poco se las viera, muchas veces ni tan solo brillan tanto como te habías imaginado. Me refiero a esas grandes manos que aparecen cuando no tienes ningún rival, esos potes paupérrimos que no son dignos de las cartas que se muestran, pero bueno, si nadie tenia más que una parejita quizá se ha hecho bien no asustando al contrincante… Pero luego enseñamos y nada, podríamos haber ganado con mucho menos, de hecho es justo esto lo que te enfada, frases del tipo “Con dobles parejas ya me ganabas”, de lo peor que pueden decir si acabas de enseñar escalera de color. Un bajón total.
Todo lo contrario, el otro día vimos una jugada que al menos fue acompañada y bastante lucida.
Resumiendo, en la mesa iba apareciendo un campo de tréboles y para cuando aparece el cuarto ya solo quedaban dos jugadores. Uno engaña “¿Qué, ya te ha salido el color, no?” el otro miente con su tranquilidad, se suben y se igualan. La última carta no aporta nada y empieza la guerra. Gran subida, re-subida de hipo y después de poner el resto el otro lo ve con todo lo que le queda. Uno se alegra “¡Vengaaa! Color al As”, el otro se espera “Con el dos y el tres, Escalera de Color”.
Juego desenfocado
22 abr
Algún día tenemos que hablar de los que
[ ¿Ks9h? fold, fold... ]
de los que se ganan la vida con esto del poker, sobretodo de los que lo hacen por internet. Realmente se
[ Td9d, jugable... eeps, ya empieza el otro torneo... ]
se lo toman como un trabajo cualquiera, estando un mínimo de horas al día como
[ ¡Toma pocket 9's, a ver quien ríe ahora, cuinhell666! ]
como quien ficha cada mañana para entrar a la fábrica. Creo que es necesario saber aburrirse para
[ Bien, dos veces la media y... mira, correo nuevo. ]
para hacerlo ya que el juego que se desarrolla en la monotonía del día a día no es que digamos
[ venga, venga, venga.. ¡Sí! Full en el river! ]
que digamos muy trepidante. Hacen sus cálculos de cuanto ganar, saben cuanto no pueden perder y en
[ ¿y este enlace del facebook? ]
en general van bastante sobre seguro: la estadística favorece a los mas regulares.
[ Pero ande vas con J-3?!? pero, pero... color??? anda ya! ]
Deben de estar centradísimos en su juego y hasta el más leve
[ Bueno, me queda el otro torneo... ]
el más leve susurro les debe molestar… Pero que quieren que les diga, a mi esto de la pantallita…
[ ¿nh? ¿NH? ¡NICE HAND TU MADRE! ]
esto… la pantalla ¿Como reaccionan a una subida? ¿Qué cara ponen? Y además está lleno de locos
[ ¡Venga fichas ahí! ¡Poned, poned! Os voy a presentar a los Rocket Brothers... ]
locos que hacen all-in con cualquier cosa, imaginaros mantener una regularidad ahí en medio…
[ Ale, 3º y quedan solo 70 ¿Raise a mi? échale 12k más, majete... ]
… ¿que os estaba diciendo? bueno, eso que…
[ Caaabrón... slow player de los coj... ]
… que en internet se puede practicar mucho pero…
[ no, no era tan obvia... ¿yo que tenía ahí...? no sé, pues un porrón de odds. ]
… ¡aquí no hay manera de centrarse, coño!
Los Notas
13 abr
Capucha, gafas de sol y cascos.
Van con toda la parafernalia, el set completo o parte de él, una imagen robada. Deben de haber visto imágenes y vídeos de Phil Laak. Unos Notas, todos ellos. No os dejéis engañar en ningún momento, el refranero popular os sacará de dudas la mayoría de las veces: aunque la mona se vista de seda, mona se queda o también y más corto el hábito no hace al monje.
Bien es cierto que hay, existen, jugadores profesionales que acompañan su regularidad y buen juego con una estética determinada, un look. Y quien conoce sus tics y defectos hace bien en cubrirlos. Incluso buena música te ayuda a centrarte y a pasar el rato, por qué no. Pero no hablo de esos obviamente, y dudo que algún lector (comentad, si me equivoco) de este blog se los vaya a encontrar en las mesas de limite bajo del casino, o en los sit’n'go populares.
Las ocho caras de un farol
8 abr
Vamos a hablar de una situación recurrente, una encrucijada, en la que me encuentro muy a menudo; supongo que os la habréis encontrado y si no lo habéis hecho daros por enterados.
La situación aparece con la última carta y nos toca apostar. Llegamos ahí siempre sin juego, ya sea por unas buenas cartas que no han encontrado compañía, por un farol premeditado o por unas cartas mediocres que se han convertido en farol, por tanto intuimos que la mano la ganaremos solo si no enseñamos cartas, pero meter más en el bote con una mano perdedora siempre cuesta. No solo no hemos ligado nada, además siempre hemos subido y la gente ha igualado (por hache o por be, llevábamos la iniciativa en todo momento).

Bienvenidos a la encrucijada. Hasta ahora nuestras subidas no han echado a todo el mundo, los otros al igualar nos han dado poca información, y con la última carta llegan las dudas. Pensamos mil maneras de subir y en otros tantos juegos que puede tener el otro, pero al final todo se reduce a tres pares de opciones: el contrincante ¿tiene buen juego o no? y ¿irá o no? y la más importante, nuestra única opción, ¿subimos o no?. Dos por dos por dos son ocho, ocho posibles resultados: Más >
Timbas y más timbas
4 abr
Esta semana santa está resultando muy prolífica en timbas. Parece que los que nos hemos quedado sin viaje o sin vacaciones (no, de viernes a lunes no son vacaciones) hemos encontrado muy bien verse con un tapete de por medio. Quizá ver Ben-Hur por decimocuarta vez no apetecía, o simplemente después de una sesión extensa de no hacer nada parecían buena idea tanto las fichas, el tapete y las cartas como los conocidos, las birras y la gente por conocer.
Y es que el poker hace amigos. Corrijo, las timbas hacen amigos. El poker se puede jugar en muchos ambientes, desde salas de juego decadentes, casinos y salas de grandes hoteles hasta tu terraza, una habitación o el comedor de tus padres. Y son estas últimas situaciones a las que nos referimos como timbas. Timbas en las que si alguien saca una mano de escándalo la gente se levanta, maldice o incluso insulta con todo el respeto del mundo; donde el alcohol fluye un poco mas que en torneos y partidas más serias y los cálculos sobre manos se cuelan entre comentarios del último partido de fútbol y las frases de algun programa de zapping.
De hecho se agradece cuando un mínimo de este ambiente se cuela en los sitios “respetables”; cuando comentas una jugada con alguien a tu lado en el casino seguramente te puedes ganar un amigo, o como mínimo compartir algo más que puñaladas traperas y re-subidas de espanto. Es por esta vertiente social de las timbas que este blog a cuatro manos se llama Hay Timba (otro día podemos aprovechar para nombrar posibles nombres que surgieron, que algunos no tienen desperdicio).
Y como decía, haber timbas en semana santa, yo creo que ha habido muchas. Parece que el que no jugaba ha jugado y también al final todo el mundo podía quedar (¿quedamos 4 o 5? al final seremos 10…). No solo ha habido las timbas en las que hemos participado si no en general creo que la gente ha aprovechado para pasar un buen rato con cartas de por medio. Y más que habrá, que solo es domingo.
De farol
10 mar
farol.(De faro).
m. En el juego, envite falso hecho para desorientar o atemorizar.
El farol. Sus seguidores y defensores: los faroleros. El término aplicado al juego, como vemos en la Real Academia, tiene su origen en “emitir luz” como los faros. Y aquí puntualizo que no se trata de alumbrar nada ni echar luz sobre algo, con el farol lo que intentamos es deslumbrar.
Imaginémonos el Titanic dirigiéndose hacia nuestro modesto bote de remos, en una perfecta trayectoria hacia nuestra destrucción. Cogemos nuestro farol que más alumbre y lo dirigimos directamente hacia él, esperando que vire y se aleje de la supuesta tierra con la que está a punto de colisionar. Así funciona el farol, intentamos aparentar algo que no tenemos. Para que funcione tenemos que conocer en qué situación estamos: en el caso de nuestro bote y el Titanic no estaría de más poner el farol tan alto como podamos y hacerlo girar para parecer un faro.
Esta maniobra utilísima se usa a menudo aun sin saber que estas “faroleando”. Un jugador inexperto, esperando un remoto (con pocas probabilidades) proyecto de escalera o color, puede echar a un contrincante con juego ligado gracias a su desmesurada apuesta. Incluso el “inmerecido” vencedor creerá haber actuado mal al no conseguir ganarle mucho dinero al otro gracias al proyecto finalizado, pero dadas las circunstancias su movimiento ha sacado el mayor provecho de su juego real. Más >


